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A largo plazo la bolsa siempre sube…. ¿Seguro?

A continuación un gráfico del Dow Jones de Industriales desde el año de 1900 pero denominado en oro en lugar de en dólares.   Es evidente que el poder adquisitivo del oro es muchísimo más estable que el poder adquisitivo del dólar, y más aun cuando estamos hablando del largo plazo.  Es más, diría que observar un gráfico de largo plazo en dólares es una pérdida de tiempo debido a su enorme distorsión.

¿Como se ha llegado a la crisis actual?

Desde 2007/2008 estamos hartos de escuchar que estamos en una crisis económica.  ¿Pero como hemos llegado hasta aquí?, ¿Es verdaderamente culpa de las sub-prime o de la caída de Lehman Brothers?

Pues no, esos dos eventos son tan solo detalles anecdóticos, tan solo consecuencias y no causas de algo que lleva fraguandose mucho tiempo y ahora está tocando a su fin.   El siguiente gráfico es la cantidad de moneda y crédito en circulación durante los últimos 60 años en EEUU.  Estamos hablando de 65 trillones (americanos) de dólares.   El motivo de la crisis es esa montaña de deuda acumulada durante decenios y que está empezando a colapsar ahora .

Para tratar de evitar que esta burbuja no implosione y mantener creciente la cantidad de moneda y crédito, los planes del Gobierno americano (Bush/Paulson y Obama/Geithner) y de la Fed han llegado a un total de 2 trillones de dólares desde 2008 hasta hoy, que además al ser también deuda se suman a los 65 que ya había antes!!!!.    Es evidente que esto les viene ya muy grande y la política del patadón hacia delante (endeudarse más para pagar las viejas deudas), no va a ser posible eternamente.

Es como si en el Titanic achicasen con una bomba que evacua menos agua de la que entra por el agujero, y para colmo el agua que evacuan la envían a la popa del barco en lugar de tirarla al mar.

Confusión entre dinero y crédito II

Siguiendo el post anterior sobre la diferencia que existe entre dinero y crédito, voy a hacer una actualización muy breve sobre el tema.  Básicamente se trata de una serie de implicaciones que, a diferencia del dinero (oro, plata, etc.), tiene el uso del crédito como moneda :

  1.  Todo crédito tiene un inicio y un fin, por tanto la moneda basada en crédito tiene una existencia limitada en el tiempo, cuando se amortiza o se impaga, la moneda ligada al crédito sencillamente desaparece del sistema monetario, de la misma forma que apareció.
  2. Por tanto toda moneda creada a partir de crédito es inflacionaria en el momento de su creación y deflacionaria el resto de su existencia.
  3. Cuanto más crédito [deuda] se cree y se monetice, mayor será el flujo de amortizaciones, de forma que cuanta más deuda exista, más crédito nuevo hace falta para mantener creciente el montante total de deuda y por tanto la oferta monetaria.
  4. Si emitimos más moneda [crédito] para solucionar el punto anterior, vamos a peor, ya que seguimos añadiendo más flujo de amortizaciones [deflacionario] al sistema monetario.

Por eso, una burbuja de crédito solo puede acabar de una forma, la única clave del asunto es cuando.

Manuel Polavieja.

La mayor burbuja de crédito de la historia

El gráfico es elocuente.  Representa la relación entre el total de deuda en los EEUU (publica y privada) en relación con el PIB, lo bueno es que tanto la deuda (numerador) como el PIB (denominador) estan expresados en dólares, con lo que el gráfico está totalmente libre de cualquier distorsión por inflación o deflación.  Esto solo puede acabar de una forma y creo que la única cuestión es cuando.

 

Por cierto, para los inflacionistas: Oberservad el nivel de deuda que había en 1970. Cuando el nivel de deuda es bajo el escenario de inflación es mucho más factible, ya que hay mucho margen para crear nueva deuda y monetizarla. Cuando el nivel de endeudamiento es tan alto, es poco probable esperar una inflación o hiperinflación porque es muy dificil ya generar nueva deuda que monetizar y sobre todo, que cuanto más deuda hay creada más amortizaciones se generarán, y más dificil es que crezca el nivel de deuda global.

La consecuencia más probable de la gran burbuja de crédito que refleja este gráfico es una fuerte contracción del crédito, es decir: deflación.

El verdadero problema de la moneda fiduciaria

El profesor Fekete ha comenzado el año escribiendo tres nuevos artículos.    El primero de ellos titulado “Una navegación segura requiere una medición adecuada” denuncia la falta de una unidad de medida estable con la que realizar el cálculo económico.   A lo largo del artículo hace una exposición resumida de la definición de dinero, con la que disentimos profundamente ya que comete el grave error de unificar los conceptos moneda y dinero en uno solo, que tal y como explicamos aquí conduce a una serie de gravísimos problemas teóricos.  Aún así, no le falta razón al profesor al protestar por una falta de unidad de cuenta estable, y en este sentido de nuevo el economista Carlos Bondone aporta una solución en su Teoría de la Relatividad Económica (capitulos X, XI y XII) al proponer un nuevo modelo contable donde se registren separadamente los bienes presentes y los bienes futuros.

En el siguiente artículo titulado Oro y Miel, que es en realidad una carta dirigida al presidente de la Reserva Federal de Kansas Thomas Hoening, Fekete explica como debería reinstaurarse el patrón oro, sin “olvidar” esta vez el mercado de las “Real Bills”.  En el punto (3) hace una interesantísima observación y es que el papel del oro no es tanto estabilizar los precios en general sino estabilizar el precio del crédito en particular, es decir estabilizar la tasa de interés.

En este sentido, estoy de acuerdo en que lo verdaderamente grave es la “distorsión” de los tipos de interés, pero difiero de la interpretación de Fekete sobre la causa de esa distorsión, que se refleja actualmente en una estructura descendiente de los tipos de interés.   La simple propensión de los agentes por endeudarse puede ser condición suficiente para generar unos tipos de interés descendientes:

  • Para empezar, cuando la mayoría de los agentes decide que quiere endeudarse y además de ellos depende elegir el sistema monetario, se adoptará el sistema que permita lo que ellos pretenden.  Si se han decapitado reyes, ¿como no va a derogarse el patrón oro si es lo que demandan los agentes ya sea por activa o por pasiva?.   Además los banqueros, especialisas en los asuntos del dinero y en comerciar con el crédito, siempre estarán dispuestos a utilizar su importante influencia para apoyar cualquier iniciativa en esa dirección.
  • Una vez que se abre la autopista del endeudamiento (moneda fiduciaria, reserva fraccionaria…), la carrera de la expansión del crédito solo llevará a unos tipos de interés descendientes, por el simple hecho de que cuanta más gente haya endeudada, quedará menos gente con capacidad para endeudarse.   Si lo llevamos a un extremo, cuando todo el mundo está endeudado al máximo de su capacidad, la demanda de crédito sera 0.  Y cuando un bien (el crédito) carece de demanda, su precio (el interés) es 0.
  • No debemos confundir el tipo de interés con la prima de riesgo por inflación.   Una de las consecuencias de la expansión del crédito y su monetización es la inflación, pero este fenómeno no tiene ninguna relevancia en la tasa de interes real o “natural”.  Es tan solo una prima de riesgo por impago parcial al esperar el acreedor una depreciación del bien prestado durane la vida del préstamo.  Como explicamos aquí el interés es el precio del crédito, y el crédito es intercambio de tiempo económico.

Finalmente estoy de acuerdo con el pronóstico deflacionista de Fekete para esta crisis, primero deflación y después hiperinflación.  Estamos viviendo el final de una gran burbuja de crédito, la consecuencia de 100 años de expansión de crédito e inflación será una contracción crediticia de similares proporciones.  Es sorprendente que la mayoría de los economistas, incluyendo muchos austriacos, no se den cuenta de que cuanto mayor es la cantidad de deuda emitida, más difícil se hace su expansión.   La corriente de amortizaciones y/o impagos de deuda crece en proporción con la cantidad de deuda existente en el sistema.  Llegado un punto, por mucha cantidad de deuda nueva que se genere no podrá contrarrestar el flujo de amortizaciones.   Es contabilidad básica.

Una explicación alternativa a los ciclos económicos

¿Es posible que los ciclos económicos sean nuestra forma natural de crecer?, ¿Es posible por tanto que las expansiones crediticias solo sean una forma de maximizar ese crecimiento?

Veámoslo con un ejemplo.

Si un marino que quisiese descubrir América estima que para recorrer el camino necesita 1 tonelada de provisiones, puede decidir llevarse el doble por si acaso.  Así, se daría la vuelta en cuanto gaste más de 1 tonelada y empiece a temer que no tendrá provisiones para volver al punto de partida (camino que conoce porque lo acaba de recorrer).  Está siendo conservador, viaja con cargo a su ahorro previo, no estaría “extendiéndose crédito a si mismo”.

Sin embargo, si en lugar de darse la vuelta siguiese adelante consumiendo sus provisiones sin saber cuanto tiempo le queda para llegar a America, de forma que podría no llegar a su destino ni tampoco tener provisiones para volver al punto de partida, entonces está comenzando a autoextenderse crédito.  Lo podría hacer prudentemente si raciona las provisiones o de forma más arriesgada si las sigue consumiendo como si no se fuesen a acabar.  Pero en cualquier caso está autoextendiéndose crédito apelando al éxito de la travesía y con cargo a su propia vida y la de su tripulación.

¿Es una opción mejor que la otra? ¿Si toda la tripulación está dispuesta a sacrificarse por la segunda opción, donde está el problema?

El símil con la situación actual, donde la Sociedad ya sea por activa o por pasiva se ha provisto una serie de mecanismos para autoextenderse crédito (Moneda Fiduiciaria, Bancos Centrales, Reserva Fraccionaria, etc…), sería que hemos consumido gran parte de nuestro ahorro en iniciativas arriesgadas en favor del progreso tecnológico y económico y a costa de nuestra prosperidad futura, ya que muchas de esas iniciativas no serán tan rentables como creíamos o incluso no serán rentables en absoluto (como los cientos de miles de inmuebles “de más” que se han construido en España).

La gran expansión crediticia de nuestra era no comenzó ni en 2001 (tras las .com y el 11-S) ni en 1971 (tras el abandono del patrón oro) ni en 1913 (cuando se créo la Reserva Federal).  Comenzó en el S XVIII tras la revolución industrial y coincidiendo con la despenalización generalizada de la usura.

Gracias a la utilización intensiva de la usura por parte de todos nosotros, y ojo que sin prestatario no hay préstamo, que el usurero solo satisface la demanda del mercado,  hemos podido alcanzar lo largo de los últimos 200 años unas importantísimas cotas de progreso, muy posiblemente a costa de unos cuantos años de penuria económica en el futuro.   A los que nos toque sufrir esas penurias nos parecerá injusto.  Pero aunque no nos guste aceptarlo, quizá la humanidad como especie se guíe por el mismo criterio que todas las demás especies animales: Supervivencia y Expansión.   De forma que la Especie Humana, como orden superior al individuo o una generación concreta de individuos,  “considere” esas penurias como un coste asumible. Igual que el marino y su tripulación cuando deciden seguir adelante aun a riesgo de perder sus vidas.

Manuel Polavieja.

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