El Economista Prudente

Ideas para preservar tu capital

Archivos en la Categoría: Analisis técnico

A largo plazo la bolsa siempre sube…. ¿Seguro?

A continuación un gráfico del Dow Jones de Industriales desde el año de 1900 pero denominado en oro en lugar de en dólares.   Es evidente que el poder adquisitivo del oro es muchísimo más estable que el poder adquisitivo del dólar, y más aun cuando estamos hablando del largo plazo.  Es más, diría que observar un gráfico de largo plazo en dólares es una pérdida de tiempo debido a su enorme distorsión.

La demanda de materias primas y el Baltic Dry Index

El Baltic Dry Index se encamina a los mínimos de 2008. ¿Los cargueros van vacíos y al mismo tiempo los precios de las materias primas por las nubes? De incremento de demanda lo siento pero nada de nada. ¿Sera escasez? Entonces si los precios del petroleo, del algodon, del trigo, del cobre, del hierro, de la tripa de cerdo, del zumo de naranja congelado, “suben” tanto es porque se están acabando todos a la vez. Vaya, que casualidad!

BDI

BDI

El análisis técnico y la Teoría del Valor Subjetivo

El análisis técnico de los mercados financieros suele ser infravalorado por la gran mayoría de los economistas en favor del análisis fundamental.   Esto se debe a que la mayoría de las teorías económicas vigentes todavía siguen aferradas parcialmente a la teoría del valor objetivo.   Es decir, se basan en que es posible calcular el valor de un bien analizando los elementos que lo componen.   Por ejemplo, que el precio del pan dependerá del precio del trigo, del coste de convertirlo en harina, el coste de amasarlo, hornearlo y transportarlo, etc.

Sin embargo, la Teoría del Valor Subjetivo (TVS) cuyo desarrollo culminó Carl Menger, demuestra que el precio de los bienes se determina en el intercambio, que refleja la valoración subjetiva que las partes hacen de la utilidad de los bienes intercambiados, y que son los costes los que se adaptan al precio fijado por el mercado, no al revés!!.  Menger propone que el valor de los bienes de orden superior (los que sirven para producir otros bienes) depende a su vez del valor de los bienes que produce.   Esta premisa se puede generalizar, ya que si el valor de los bienes de orden inferior (los bienes de consumo) se rige por la teoría del valor subjetivo, entonces los bienes de orden superior también.

Además, podríamos generalizar la propuesta de Menger desde el punto de vista de la necesidad que satisfacen los bienes (utilidad).  Así, los bienes de orden superior también son valorados en función de su utilidad.    Tal y como lo expresa Carlos Bodone:

“…cualquier bien económico surge como consecuencia de que satisface una necesidad humana, no importa en cuál de las etapas esté ubicada esa necesidad, en cuanto a si la hace satisfaciendo una necesidad derivada de la posición de orden superior o inferior; en otras palabras, descubierto el instrumento de capital que permite mayor productividad ya está la necesidad de utilizarlo. De allí deriva su condición de bien económico y formará sus precios incidido por las valoraciones subjetivas.” (Bondone, 2006 p. 97)

Las acciones son bienes de orden superior, que son valoradas principalmente porque dan derecho a participar en el negocio del que son título de propiedad.  Cuando las acciones cotizan en un mercado organizado, la valoración subjetiva de los que participan en ellas queda reflejada en el precio fruto de los intercambios (compras y ventas) de acciones.

La utilidad final que todo poseedor de acciones espera de ellas, es que le aporten un beneficio económico, mediante una combinación de plusvalías y/o dividendo que reporte ganancias netas.  Por otro lado, como ya sabemos por la TVS, las valoraciones subjetivas tienen un carácter ordinal, es decir, están sujetas al orden o prioridad de necesidades del individuo que valora.

Por eso, cuando alguien se dispone a comprar o vender acciones, son mucho más importantes sus propias circunstancias que las circunstancias de la empresa cotizada.    Lo que más les suele importar a  todos los inversores es si van ganando o perdiendo, o también suele ser muy determinante sus necesidades de liquidez.

Por ejemplo, si alguien acumula una rentabilidad del 300% en unas acciones, entra dentro de toda lógica que decida vender y hacer caja aun cuando piense que las perspectivas futuras de la empresa cotizada sean muy buenas.  Lo mismo si va perdiendo un 30%, por miedo a estar equivocado y perder aun más puede decidir vender, aunque realmente piense que las perspectivas de la empresa cotizada son buenas, pero la sensación de estar perdiendo con su inversión le lleve a no entender lo que está pasando y por tanto decida salir de esa situación que es insatisfactoria para él.

El análisis técnico lo que pretende es observar lo que los participes están haciendo, y si la tendencia general es compradora o vendedora porque en definitiva son las compras y las ventas, y solo las compras y las ventas, las que determinan el precio de las acciones y por tanto su tendencia.

El análisis técnico proporciona herramientas para intentar detectar tendencias y también para intentar detectar situaciones de extremos de mercado.  Con extremos de mercado me refiero a situaciones de pánico o de euforia.   Detectar estos extremos de mercado es muy valioso para no comprar acciones donde “ya está todo el pescado vendido” (euforia) o para detectar buenas oportunidades en situaciones en que se venden acciones a precios de ganga (pánicos).

En un próximo artículo entraré un poco más en detalle sobre el análisis técnico.

cualquier bien económico surge como consecuencia de que satisface una necesidad
humana, no importa en cuál de las etapas esté ubicada esa necesidad, en cuanto a si la hace satisfaciendo
una necesidad derivada de la posición de orden superior o inferior; en otras palabras, descubierto el
instrumento de capital que permite mayor productividad ya está la necesidad de utilizarlo. De allí deriva
su condición de bien económico y formará sus precios incidido por las valoraciones subjetivas
A %d blogueros les gusta esto: