El Economista Prudente

Ideas para preservar tu capital

Archivos mensuales: noviembre 2011

La especulación contra el Euro, y otras monedas

En los últimos dos años ha tomado relevancia en los medios la especulación bajista contra empresas cotizadas, normalmente bancos, o contra bonos soberanos.   La especulación bajista (ponerse corto) consiste en vender las mencionadas acciones o bonos sin tenerlos, esperando a que bajen de precio para recomprarlos más baratos e ingresar el beneficio resultante.   Los malvadísimos especuladores hacen esto cuando tienen expectativa de que las acciones o los bonos vayan a bajar.

Esta actividad tiene una peculiaridad, y es que estos especuladores están forzados a comprar tarde o temprano si quieren cerrar su operación.  Y para el que piense que esta es una actividad donde se gana dinero fácil, nada más lejos de la realidad.  ¡Los riesgos son elevadísimos!, para muestra un botón: Las enormes pérdidas que sufrió el multimillonario alemán Adolf Merckle por especular contra las acciones de Volkswagen en 2009.    Por eso los especuladores no se ponen cortos sobre cualquier activo, menos aun si es un activo solvente porque les puede llevar a la más absoluta de las ruinas.

Pues bien, hay otra modalidad mucho más habitual de hacer exactamente la misma operación, pero en vez de hacerlo contra bonos o acciones, lo hacemos contra la moneda.    Esa operación es sencillamente endeudarse.   Vendemos una moneda que no tenemos a cambio de, por ejemplo una casa, unas acciones u otra divisa.  Esperando que el valor de la moneda en la que nos hemos endeudado baje con respecto a la casa, las acciones o la divisa en cuestión y así embolsarnos la diferencia.    Hipotecarnos para comprar una casa es sinónimo de ¡¡ponernos cortos!! en la moneda en cuestión, es especular a la baja contra la moneda exactamente igual que hacen los especuladores cuando venden bonos soberanos en descubierto.   O simplemente el que vende moneda para comprar una casa a modo de inversión, en cierto modo huye de la moneda por temor a que sus ahorros mengüen.

No es necesario que la casa incremente su valor, también nos sirve con que la moneda se devalúe contra la casa, y eso se produciría si más gente hace lo mismo que yo, porque al endeudarse introducen muchas más monedas en el sistema y por tanto al haber más cantidad, su valor baja.   ¿Esto de ganar por el simple hecho de que todo el mundo haga lo mismo que yo, suena a burbuja, verdad?.  Si, suena por que lo es en toda regla.  Es de hecho la burbuja que genera el resto de burbujas que suelen identificarse habitualmente (inmobiliaria, .com, materias primas, tulipanes, etc) y que son tan solo síntomas de la primera.

Pues bien, ¿Que pasa si tenemos una moneda sistemáticamente débil, que continuamente pierde valor?  Pues que fomentamos que todo el mundo adopte posiciones cortas contra ella.   No ya sofisticados especuladores de Wall Street, si no cualquiera lo puede hacer, porque es suficiente ir al banco pedir un préstamo y comprar el activo de nuestra preferencia (inmuebles, oro, joyas, acciones, etc…).  ¿Que estamos fomentando?:  El endeudamiento masivo, la especulación sistemática contra la moneda.  ¿Para que producir si puedo ganar dinero especulando contra la moneda?

¿Y cual es el resultado de todo esto?  Pues como todo el mundo se endeuda, y cuanto más nos endeudamos más moneda hay en circulación, su precio baja y alimenta endeudamiento adicional.    Un circulo vicioso que solo puede llevar a una burbuja de crédito, que será más grande cuanto más tiempo dure la situación.

Esto mismo es lo que fomentan todos aquellos que propugnan la emisión de más moneda y la devaluación para resolver la crisis que padecemos.  Si señor, una gran solución.  Esto es lo que se han conseguido los últimos 40 años con esa actitud:

Anuncios

¿Es posible que los bancos concedan más crédito que ahorro disponible? II

En el post anterior no quise entrar en ejemplos más complejos como el funcionamiento de una titulización hipotecaria o la adquisición de bonos, por simplificar.   Pero ya que más de un lector de facebook me ha preguntado,  paso a describir como sería.

La cuestión es que al final veréis como siempre se llega a un bien presente.  Analicemos la compra de un bono del tesoro:

  1. Un abogado recibe unos honorarios de 2.000€ a cambio de su trabajo.   Su trabajo es el bien presente, y los 2.000€ de su salario el bien futuro.    El abogado otorga crédito a su cliente a través del banco al aceptar los Euros a cambio de su trabajo.
  2. El abogado decide acudir a una subasta de bonos del Tesoro, cambia los Euros por bonos y pasa a convertirse en acreedor del Tesoro en lugar de acreedor del Banco.  Intercambia bienes futuros (Euros) por bienes futuros (Bonos).
  3. En este momento parece que el Tesoro ha conseguido los Euros sin dar un bien presente a cambio,  y parece que hay más bienes futuros que bienes presentes en el sistema (más crédito que ahorro)  ¿Estan los bonos respaldados por un ahorro futuro que aun no existe que son las recaudaciones de impuestos futuras?  No, esas recaudaciones servirán para pagar el bono cuando venza.    Lo que respalda el Bono son bienes presentes como el material de oficina que que el ministerio compra o el trabajo desempeñado por los funcionarios, que aceptan aquellos Euros resultantes de la venta del bono como salario.  Los ministerios o administraciones de turno se endeudan a través del Tesoro para pagar todos esos bienes presentes, esa es la razón por la que el Tesoro se endeuda y el origen de la necesidad de emitir bonos.

Por reducción al absurdo, si no existiesen bienes o servicios que el Tesoro pudiese adquirir, ni ningún funcionario al que pagar, la emisión de Bonos sería una transacción estéril y sin ningún sentido económico (pagar intereses para nada), no se emitirían.   Lo mismo pasaría si los proveedores y trabajadores se negasen a aceptar los Euros que les quiere dar el Tesoro.

¿Es posible que los bancos concedan más crédito que ahorro disponible?

Rotundamente no.  Y no es posible porque el crédito consiste en el intercambio de bienes presentes (ahorro) por bienes futuros.  Para entendernos, yo te compro algo que tú me entregas hoy (bien presente / ahorro) , y a cambio yo me comprometo a devolverte algo en el futuro (bien futuro).

La Teoría del Tiempo Económico de Carlos Bondone demuestra que la moneda, cuando es crédito, tiene su origen en el mercado, porque es el mercado quien le otorga valor al aceptarla a cambio de entregar bienes presentes.

La Teoría Austriaca del Ciclo Económico sostiene que uno de los principales motivos de los ciclos económicos y las consecuentes crisis es el hecho de que el sistema bancario conceda más crédito del ahorro que hay disponible.   Por ejemplo:  Un minero que tiene 100 monedas de oro las presta a un Banco durante 5 meses, y el Banco se las presta a un emprendedor durante 5 años.   Según los austriacos tendríamos más promesas que ahorro disponible (100 monedas de oro), y no creo que sea así por las siguientes razones:

  1. Para empezar aquí el Banco no es quien origina el crédito, tan solo lo intermedia.  El que concede crédito es el Minero, que es el que entrega bienes presentes.   El Banco no es propietario de ningún bien presente.
  2. Durante los primeros 5 meses el Minero renuncia a disponer de sus monedas de oro, por lo que solo el emprendedor hace uso del ahorro disponible, que sería 100.  No hay doble disposición.
  3. Llegado el quinto mes, cuando el Minero reclama sus monedas de vuelta, el Banco no se las podrá devolver, con lo cual el Minero tendrá que esperar 5 años hasta poder disponer de sus monedas.  Tampoco hay doble disposición.

Sin embargo, estaremos de acuerdo que la actitud del Banco no es realista, porque sabe muy bien que en 5 meses se descubrirá el pastel y el enfado del Minero será monumental.   Tiene que idear algo para poder salirse con la suya.   Y lo realista en este caso sería que por ejemplo el Banco le entregue al Minero un papel donde promete entregar 100 monedas de oro pero sin ninguna fecha de vencimiento que obligue al banco a entregarle el oro al Minero.    Así, el banquero solo actuaría de la forma en que lo hace cuando sabe que el Minero consentirá en aceptar que ese papel es tan valioso como el oro y que puede usarlo para comprar cosas.  Con esto el Banco consigue que el Minero renuncie a sus monedas de oro de forma indefinida.

Es en esta situación cuando verdaderamente podríamos plantearnos una doble disponibilidad sobre las 100 monedas de oro.    Recordemos que el emprendedor dispone de ellas durante 5 años, y ahora el Minero también puede hacer compras con su promesa ¿con cargo a esas mismas monedas de oro?.     Pues realmente eso no es así.  ¿Por qué? porque cuando el minero compre por ejemplo herramientas para extraer oro, quien está otorgando crédito es el propietario de las herramientas, que entrega un bien presente (las herramientas)  a cambio de un bien futuro (la promesa del Banco que le entrega el minero al dueño de las herramientas).

Las 100 monedas de oro están respaldadas por el ahorro que ellas mismas representan, y la promesa de entrega de 100 monedas está respaldada por el ahorro que representan las herramientas, y esto último es así porque quien otorgó valor a la promesa fue el propietario de las herramientas y no ninguna otra persona.   Si el propietario de las herramientas no otorga crédito a la promesa, ésta jamás podrá circular.    Y tampoco podría circular si no existiese nada que comprar, sería un papel estéril guardado en un cajón que no tendría ningún efecto en la economía.

Para que sea más sencillo supongamos que en la economía no hay más personas que el Minero, el Banquero y el Emprendedor, y que quien fabrica las herramientas es el Emprendedor.    De forma que el Minero solo podrá comprar las herramientas cuando estén acabadas, pongamos que en 2 meses.  Un momento, ¿Entonces la promesa está emitida contra el ahorro futuro del Emprendedor?   Tampoco, porque desde un punto de vista económico a nosotros solo nos preocupa la promesa cuando se intercambia, no cuando por la razón que sea esté en un cajón guardada.       Otra forma de verlo:  ¿Que efecto tiene en la economía el hecho de que alguien, por muy honorable y cumplidor que sea, firme pagarés para  guardados en un cajón? Evidentemente ninguno.

Por tanto, la promesa solo afecta a la economía en el momento que se intercambia.   Y si se intercambia es porque existen bienes presentes que adquirir, es decir, existe ahorro que se corresponde en valor con esas promesas.   En nuestro ejemplo serían las herramientas.   Mientras el minero no haga uso de la promesa, no hay doble disponibilidad sobre el único ahorro existente (las 100 monedas), y cuando la usa es porque ya existe el ahorro adicional correspondiente.

¿Cual es el problema entonces?    El problema es que por ejemplo el Emprendedor pierda las 100 monedas de oro, es decir que dilapide o consuma el ahorro existente.

Hablando ya en general, el problema es que pretendemos poner a trabajar un porcentaje muy elevado de todo nuestro ahorro, y eso es extremadamente arriesgado.     Cuando gran parte del ahorro existente está “hipotecado” corremos el riesgo de que a la mínima fluctuación en la cantidad o  valor de ese ahorro y/o en las rentas que pueda producir ese ahorro, se produzca una quiebra del sistema.    Es decir en el momento que se concede crédito, el ahorro tiene que existir, pero lo que si puede pasar es que una vez concedidos los créditos se produzca un descenso en la cantidad o valor del ahorro, y solo a partir de entonces es cuando el valor de las promesas podría ser mayor que el ahorro.   Es decir “Activo < Pasivo = Quiebra”.

Los principios básicos del capitalismo, o sin ponernos tan técnicos la Fábula de la Cigarra y la Hormiga, nos hacen ver que la acumulación de capital (el ahorro) es imprescindible si queremos ser prósperos.    Pero si vía crédito disponemos de todo el ahorro existente para consumirlo o ponerlo en riesgo (invertirlo), no tendremos suficiente ahorro apartado para solventar la situación en caso de que las cosas salgan mal.   Igual que un explorador que emprende una travesía por el desierto sin llevar consigo agua “ahorrada”, confiando en encontrar un oasis cada vez que la sed apriete.

Enlace al siguiente post de esta serie –>

Respuesta al artículo “Seis Falacias sobre los Bancos Centrales” de J. Jacks (Blog “Desde Londres” en Cotizalia)

Lo primero que quiero dejar claro es que la crítica de esta respuesta es totalmente constructiva.  Aunque mis discrepancias en cuestiones técnicas con J. Jacks (en adelante DL) sean muy importantes, creo que si estamos de acuerdo en nuestro rechazo al sistema monetario que tenemos.   Este es el enlace al artículo de DL.  Voy al grano:

Falacia 1: Los Bancos Centrales imprimen dineroDe acuerdo con DL, pero no por le hecho de que no impriman billetes o impriman pocos, porque los billetes también son crédito (pasivos del Banco Central).  Y el hecho de que las anotaciones sean electrónicas no las hace más “irreales” o “artificales” que los billetes en papel.   Tanto una cosa como otra son la representación de un apunte contable en el pasivo de un banco, que el medio de representación sea en papel o electrónico es poco relevante.   Cualquier cosa que se use como medio de cambio generalizado puede ser moneda, ya sea una cabra, una moneda de oro,  una factura endosable de El Corte Ingles , un billete de banco o una cuenta corriente en un banco online.    Si esa cosa es un pasivo, hablamos de moneda-crédito.  Si esa cosa es un bien presente, entonces hablamos de dinero.   Todo lo que emiten los bancos de hoy día es crédito que usamos como moneda, no dinero (entendido como bien presente).  Al que le interese profundizar en este tema, puede pinchar en este enlace.

Falacia 2: ahora se pide que el BCE haga “cosas extraordinarias”: De acuerdo con que los BC siempre se han dedicado, desgraciadamente, a comprar deuda soberana.  Discrepo totalmente que via miedo y decreto de precios el BCE pueda manipular el mercado de deuda.   Es lo que está intentando y no lo consigue.   Se dirá que no lo intenta con la suficiente determinación.   Pues bien, si el BCE decidiese comprar la deuda italiana al 1%, todo el mercado querrá vendersela al BCE, y despues nadie estará dispuesto a comprar deuda italiana al 1%, con lo que el BCE e Italia se quedaran totalmente solos en sus operaciones, con el tremendo riesgo para el BCE de que el mercado empiece a considerar que Euro y Bono italiano son la misma cosa, de nada le serviría al BCE tener el bono italiano al 1% si como consecuencia el Euro se desploma estrepitosamente.  No solo no arreglaría el problema de Italia, sino que pondría en altísimo riesgo la propia supervivencia del BCE y del Euro.   Esta es la razón por la que el BCE no se tira de boca a comprar deuda periférica, su única posibilidad es ir de farol con compras en momentos puntuales, que es lo que está haciendo y no está funcionando porque el mercado no se chupa el dedo.

Exactamente lo mismo la pasaría a la Reserva Federal si por la razón que sea el mercado percibe riesgo de que EEUU vaya a impagar y el bono americano se desplomase.  Si la Fed comprase todos los bonos para evitar su caída convertiría al dólar y al bono en practicamente la misma cosa, no arreglaría nada.

Falacia 3: los gobiernos derrochadores quieren que el BCE monetice el déficit: Esta entra en conflicto con la anterior ¿Para que iba a querer comprar el BCE la deuda de Italia sino es para que ésta financie su déficit?. 

Falacia 4: si el BCE interviene crea inflación:  Con esta estoy básicamente de acuerdo.

Falacia 5: de la inflación a la hiperinflación, al caos y al fin del mundo: De acuerdo, pero no por las razones que expone.  Basicamente la hiperinflación es poco factible porque es lo que ya hemos sufrido en los últimos 40 años!!!! (el dolar no vale ni un 5% de lo que valía entonces), hiperinflación que fue consecuencia del crecimiento de una descomunal burbuja de crédito.  Ahora estamos ante el colapso de esa enorme burbuja, lógicamente la consecuencia ha de ser la contraria y la natural en una contracción de crédito:  Deflación.

Falacia 6: el Bundesbank siempre fue independiente de decisiones políticas: Totalmente de acuerdo.   Kohl se plegó a Miterrand y cedió abandonar el Marco a cambio de que éste le permitiese reunificarse, obviamente el Bundesbank acató todo esto sin rechistar.  De todas formas el canciller Kohl no tenía más remedio que plegarse porque Alemania seguía siendo un pais ocupado por aliados y rusos a principios de los 90, que fue cuando se fraguó todo este asunto.

A %d blogueros les gusta esto: