El Economista Prudente

Ideas para preservar tu capital

Archivos mensuales: agosto 2011

¿Inflación o Deflación? II

Este gráfico representa fielmente la frase:  “Puedes llevar el caballo hasta el río, pero no puedes obligarle a beber”.    No importa cuanto baje Bernanke el interés al que presta la Fed, ni cuanta “liquidez” inyecte en el sistema.   Si no hay demanda de crédito, los préstamos no creceran y por tanto las inyecciones de dólares no circularán por la economía.

Las familias, las empresas y los Estados de prácticamente todo el mundo están ya absolutamente empachadaos de crédito, sus balances apenas admiten un céntimo más de pasivo.   Hasta que no se desinfle la descomunal burbuja de crédito que se ha construido durante los últimos 40 años y los agentes económicos liquiden su endeudamiento, es extremadamente complicado que “provoquen” la cantidad de inflación que pretenden (en concreto inflación crediticia).

¿Tendremos más Quantitative Easing?

Hace unas semanas que finalizó el segundo plan de relajación cuantitativa (Quantitative Easing o QE2) por parte de la Reserva Federal, y ahora los mercados vuelven a caer, por lo que es muy posible que se empiece a hablar de un QE3 o mecanismo similar.

De hecho, muchos economistas y políticos claman  ahora porque el Banco Central Europeo (BCE) ejecute una estrategia similar comprando bonos de los paises perífericos, aunque en este caso la petición es más una petición de auxilio que  que un estímulo monetario como es el caso de los planes QE.

No se si habrá un QE3 o no, porque al fin y al cabo son decisiones políticas muy dificiles de predecir, pero en lo que si me voy a mojar es que si finalmente se hace, a Bernanke le costará mucho más sacarlo adelante.   Ya con el QE2 el Presidente de la Fed de Kansas Thomas Hoening votó en contra, y no solo contra el QE2, sino contra las 10 decisiones de política monetaria que tomó la Fed en 2010.    Igualmente los presidentes de la Fed de Richmond y Philadelphia también expresaron sus dudas sobre los planes de Bernanke.     Richard Fisher, el presidente de la Fed de Dallas llegó a decir publicamente que el QE2 era la medicina equivocada.

Standard & Poors ha rebajado la calificación de la deuda americana, el techo de deuda que antaño se subía alegremente, ha costado sangre sudor y lágrimas subirlo esta vez.   La palabra austeridad lleva ya más de un año instalada entre los políticos y los medios de comunicación.

¿Que signigica todo esto?  Pues son síntomas cada vez más llamativos del cambio de percepción de la sociedad hacia el crédito.   En toda burbuja el proceso siempre es el mismo, lo que en un principio se idolatra (Tulipanes, acciones .com o inmuebles) luego pasa a repudiarse.

Estamos en la burbuja de crédito más grande de la historia, y en especial los últimos 40 años hemos hecho un uso y abuso del crédito verdaderamente espectacular, lo hemos vestido con infinidad de trajes: Haciendo pasar crédito por dinero (Dolares o  Euros), depósitos, Hipotecas, emisiones de bonos, Titulizaciones, créditos al consumo, CDO´s,  Contratos de futuros… la lista es interminable.

La burbuja de crédito está estallando porque ha llegado lo suficientemente lejos como para que empecemos a pasar por el proceso de preguntarnos que es lo que verdaderamente tenemos entre manos, y la respuesta es que estamos mórbidamente endeudados y que para colmo esos brutales créditos están muy mal invertidos ¿Cual es la reacción natural ante esto? pues algo así como “Maldito crédito y maldito el día que decidí endeudarme“.

Estamos empezando a entrar en la fase de repudio al crédito, por eso la palabra austeridad se oye con tanta frecuencia, por eso se empiezan a alzar voces incluso dentro de la Fed contra los planes QE, que no son más que un endeudamiento masivo de la propia Reserva Federal.   Es posible que un QE3 salga adelante, pero Bernanke va a encontrar muchísima más oposición esta vez.   De forma que es muy posible que el QE3 sea el tercero y último, si es que se llega a proponer y aprobar.

A largo plazo la bolsa siempre sube…. ¿Seguro?

A continuación un gráfico del Dow Jones de Industriales desde el año de 1900 pero denominado en oro en lugar de en dólares.   Es evidente que el poder adquisitivo del oro es muchísimo más estable que el poder adquisitivo del dólar, y más aun cuando estamos hablando del largo plazo.  Es más, diría que observar un gráfico de largo plazo en dólares es una pérdida de tiempo debido a su enorme distorsión.

Los malvados especuladores

Estos días, cada vez que los mercados financieros tiemblan, los medios de comunicación han tomado la costumbre de anteponer la palabra “ataque” en sus titulares.  “Los mercados atacan de nuevo a España”, “La prima de riesgo se dispara por el ataque de los especuladores”, etc.

Afortunadamente, entre todo este mar de sensacionalismo, dos excelentes artículos rebaten perfectamente estos titulares, uno escrito por Juan Ramón Rallo y otro escrito por Daniel Lacalle.

Y a mi me gustaría profundizar en algo que comenta Daniel sobre especular contra una prima de riesgo artificialmente elevada.  A ver, todos estos que dicen que los especuladores son tan malos, entiendo que al mismo tiempo piensan que entre ellos son hermanitas de la caridad.  ¿Será que tienen reuniones secretas periódicamente donde hacen pactos de sangre y  se juran amor eterno?  Voy a ponerme la gorra de conspiranoico y acepto estos pactos secretos como ciertos (solo me queda una duda, ¿Quien convoca los akelarres? ¿El Dr. No?, ¿Pierre Nodoyuna?) .

Si seguimos con la reflexión hace falta un condicionante más para que ese pacto funcione, y es que ningún especulador puede quedar fuera de él. Si resulta que un conjunto de especuladores vende en descubierto bonos del Reino de España, sin que verdaderamente existan grandes problemas en la economía española ¿Como es que no aparece otro grupo de especuladores que tome la posición contraria para aprovecharse de la descabellada apuesta de los primeros?

Vamos a ver, que quede bien claro: Los especuladores se apuñalan entre si continuamente.  Si un especulador tiene que pisar el cuello a otro, lo hará sin pensarlo dos veces, no tengan la más mínima duda. Pensar que entre ellos se respetan por el “beneficio comunal” es de una candidez que casi inspira ternura.

Cualquiera que haya seguido los mercados financieros de forma profesional, sabe que el mercado no se rige por pactos conspiranoicos ni majaderías por el estilo.  En los mercados financieros hay muchísimos especuladores y cada uno va a lo suyo, velando celosamente por su patrimonio, y además cada uno tiene se propia visión de los mercados, que evidentemente muchas veces es opuesta (si todos estuviesen de acuerdo en vender o en comprar al unísono, apenas sería posible ejecutar operaciones!!!!!!).

Los especuladores buscan su propio beneficio, de eso no hay ninguna duda.  Pero ojo, asumiendo sus riesgos, porque si se equivocan pagan o incluso se arruinan, como pasa en muchas ocasiones.  Pero en su codiciosa, incomprendida y poco altruista labor desempeñan de forma totalmente involuntaria la extremadamente valiosa función de descubrir el precio de las cosas.  Una economía sin precios es como un barco sin brújula ni timón, y una economía sin especuladores es una economía sin precios.

Si España está quebrada pido a los especuladores que lo reflejen en el precio de sus bonos, por favor.  Yo no quiero mirar para otro lado, yo quiero saber la verdad.  El que quiera esperar a que el gobierno de turno se la cuente, que espere sentado.

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